was successfully added to your cart.

Carrito

Blog

Si comes bien digeriras mejor

La digestión es el proceso por el que las moléculas grandes de los alimentos son transformadas con la ayuda de enzimas en otras más pequeñas para que podamos así asimilar sus nutrientes. Cada enzima está especializada en una acción, es decir, actúa sobre un tipo de alimento, por ejemplo, las que actúan sobre los carbohidratos no lo hacen sobre las proteínas. Su especialización llega a tal punto que las que actúan sobre un tipo de azúcar no tienen ninguna acción sobre otro tipo de azúcar y como la digestión se realiza por etapas, cada enzima interviene en una etapa y sólo pueden hacer su trabajo si la enzima precedente lo ha hecho correctamente.

Este proceso tiene un componente mecánico, que es la masticación y también químico, pero también influye en él nuestro est ado energético, anímico y emocional. Frases tan comunes como “no me entra nada, tengo un nudo en el estómago” indica un bloqueo a nivel plexo solar o tercer chakra.

La digestión empieza en la boca. Masticar e insalivar los alimentos. Es muy importante, ya que de esta forma van tomando nuestra temperatura corporal, y así no perjudican las mucosas de esófago y estómago, por eso es tan importante sentarse y relajarse para poder comer tranquilamente, hay que tener en cuenta que algo demasiado frío o demasiado caliente puede ser irritante y algo mal masticado puede ser indigesto.

El tipo de saliva que segregamos depende del tipo de alimento; el cerebro reconoce lo que estamos comiendo y da la orden a las glándulas salivares de segregar la saliva adecuada, fluida o espesa, más alcalina o menos, con enzima ptialina o no. Por ejemplo, la ptialina descompone el almidón de las patatas en azúcares sencillos, pero no la segregamos si comemos carne.

El bolo alimenticio baja al esófago gracias a los impulsos de la lengua y aquí sigue siendo degradado. Cuando llega al estómago, se segregan grandes cantidades de jugo gástrico y otras enzimas para continuar con el proceso digestivo.

Digestión de los distintos tipos de alimentos:

  • Almidones. Se digieren antes y necesitan un medio alcalino. Es muy importante que los almidones bajen al esófago prácticamente líquidos, porque el estómago no segrega ninguna enzima para su digestión. También se recomienda no beber agua cuando ingerimos almidones porque segregamos menos saliva y por lo tanto menos ptialina y la digestión es más difícil, aunque en general, no se debería beber agua mientras comemos porque se diluyen los jugos gástricos.
  • Proteínas. Necesitan un medio ácido para su degradación. La enzima pepsina es la encargada de su degradación y esta enzima deja de ser activa por sustancias frías y alcohol.
  • Grasas. Se digieren con la ayuda de la enzima lipasa que es segregada por estómago y páncreas. Las grasas inhiben la secreción de jugos gástricos, por lo que su digestión es más lenta, ralentizando la digestión de proteínas y almidones.
  • Leche. Para su digestión es necesaria la enzima quimiosina que dejamos de producir al terminar la niñez. Por eso se recomienda que los adultos consuman yogur casero, requesón, cuajada o queso fresco.

El consumo de leche en la edad adulta y de un exceso de productos lácteos, es una de las causas por las que se producen muchas intolerancias. (Este es un tema que daría para varios artículos).

  • Legumbre. Su composición es una combinación de carbohidratos y proteínas, de ahí su difícil digestión y las fermentaciones que producen. Deben consumirse siempre con moderación y acompañadas de mucha verdura. Muy importante que estén bien cocinadas lentamente.

Consecuencias de una mala combinación de alimentos:

  • La flora bacteriana del intestino se convierte en flora de putrefacción.
  • La putrefacción es agresiva a las mucosas digestivas, aumenta la permeabilidad intestinal, permitiendo así el paso de moléculas grandes que son rechazadas por el organismo, generando enfermedades autoinmunes.
  • Heces flatulentas, mal aliento, gases, hinchazón abdominal.
  • Fatiga, cansancio. Procesos inflamatorios.
  • Digestiones lentas y pesadas.
  • Somnolencia después de comer.

 

En la naturaleza no se encuentran tantas mezclas de alimentos como nosotros hacemos, por eso nuestro sistema digestivo no está adaptado a ellas y tendríamos mejor salud si sólo predominaran un par de alimentos en cada una de nuestras comidas, pero como esto sería muy aburrido, tenemos que encontrar la mejor manera de combinarlos.

 

 

 

 

Call Now Button
Hola ¿En que podemos ayudarte ?
Powered by