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La importancia de la Tiróides

By 17 julio, 2017 No Comments

La importancia del tiroides

El tiroides es una glándula de la que pocas veces nos acordamos, sabemos de su existencia pero a no ser que haya una alteración en nuestras analíticas no prestamos la atención que necesita.

Es la encargada de segregar las hormonas que el cuerpo necesita para el funcionamiento y la regulación de nuestro metabolismo. La principal causa de su alteración es la ausencia de yodo, y esto es consecuencia  en su mayor parte del abuso de los alimentos refinados, en particular la sal.

Otro problema es que cuando hay una alteración, los síntomas se confunden con los de otras afecciones, y  a veces no les damos importancia pues a priori podemos creer que son síntomas puntuales o desencadenados por un ritmo de vida acelerado. Hasta que el síntoma persiste en el tiempo y una se confirma una analítica alterada. Los síntomas son muy variados:

  • Fatiga.
  • Depresión.
  • Aumento de peso.
  • Piel seca.
  • Pérdida del cabello.
  • Intolerancia al frío.
  • Nerviosismo.
  • Insomnio.
  • Intolerancia al calor.
  • Pérdida de peso.
  • Palpitaciones.
  • Temblor.
  • Debilidad.

Millones de personas en todo el mundo tienen problemas con esta glandula, y gran parte aún no son conscientes por no saber diferenciar sus síntomas de los de otras afecciones. Las mujeres son la población más afectada, en especial cuando llegan a una edad adulta.

Nutrientes y alimentos que ayudan a la tiroides a funcionar mejor

Selenio

Activa la hormona tiroides para que pueda cumplir con sus tareas. Una buena opción para aumentar la cantidad de selenio es consumir nueces de Brasil (un puñado por día, cinco veces a la semana). Otras fuentes de este nutriente son los mariscos. Atención, que el exceso de selenio también puede ocasionar problemas de tiroides.

Yodo

Desempeña un papel fundamental en la producción de hormonas tiroideas. Se aconseja ingerir no más de 150 microgramos por día (un miligramo tiene 1000 microgramos). Si se consume demasiado de este nutriente, ya que los desequilibrios se pueden agravar.  Las algas son el alimento que aporta más yodo y algunas sales sin refinar como la marina y la del Himalaya, pero no hay que abusar de las ultimas, pues aunque tiene menos contenido en sodio que la sal común, el abuso de este puede llevar a graves enfermedades graves  como hipertensión edemas, problemas renales, osteoporosis, insuficiencia cardiaca…

Cinc

Estudios de la Universidad de Massachusetts indican que las mujeres que tienen problemas de tiroides es porque carecen de niveles correctos de cinc. La dosis sugerida por día es de 10 mg. Este nutriente ayuda a los receptores de la glándula a nivel celular y fortalece la acción del ADN.Los alimentos más ricos en Zinc son: Calabaza, sésamo, hongos espinacas, semillas de sandia secas y germen de trigo, cacahuetes, y carnes de cordero y vaca bajas en grasas.

Calcio y Vitamina D

Uno de los efectos de los problemas de tiroides es el adelgazamiento de los huesos. Por eso se recomienda consumir más cantidad de calcio (la mayor cantidad de calcio y el que mejor metabolizamos se encuentra en los vegetales de hoja, como la acelga o la espinaca y en algunos cereales como el sésamo y la chia) y de vitamina D ( se encuentra en su mayoría en los aceites de pescado)

Vegetales crucíferos

Tienen que estar crudos. Las opciones son coles de Bruselas, coliflor y brócoli. Estos alimentos bocio génicos bloquean la absorción y la utilización del yodo, calmando la función tiroidea.

Cómo se cura la tiroides naturalmente

Te recomendamos que aumentes el consumo de ciertos alimentos:

  • Por su alto contenido en yodo, las algas (kombu, Kelp, nori o palmaria).
  • Para aumentar la cantidad de vitamina A; zanahorias y huevos.
  • Por sus elevados valores de cinc; atún, espinacas, nueces, res y pollo.

Y todos los citados anteriormente.

Es preciso, a su vez, que evites estos alimentos

  • Azúcares.
  • Comida procesada.
  • Grasas saturadas
  • Harinas refinadas.

De forma resumida, el buen funcionamiento de esta glándula está relacionado de forma amplia con la salud en general. Por tanto, cualquier alteración en su funcionamiento puede generar un desequilibrio hormonal que puede conllevar al desarrollo de diferentes enfermedades y trastornos.